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miércoles, 5 de abril de 2017

Adolescente fue asesinado por tropezar a otro en una fiesta en el “23 de Enero!”

Adolescente fue asesinado por tropezar a otro en una fiesta en el “23 de Enero!”


El “agraviado” de 27 años se fue y regresó con su padre que estaba armado. El hombre efectuó disparos contra los hermanos Campos, hiriendo mortalmente al de la misma edad, mientras que su hermano de 16 años resultó ileso
Una pelea entre adolescentes le costó la vida a Ranfer Alexander Campos Hernández, de 17 años de edad, cuando con su hermano se encontraba en una fiesta salsera que se realizaba en la vía pública del 23 de Enero, bloque 3 de La Silsa.
El encuentro que se llevó a cabo la noche del sábado, contaba con la presentación en vivo de una orquesta. A eso de las 12:30 de la madrugada del domingo, Campos supuestamente tropezó a un muchacho también menor de edad y entre ellos se produjo una pelea.
El agraviado se fue y regresó con su padre que estaba armado. El hombre efectuó disparos contra los hermanos Campos, hiriendo al de 17 años, mientras que su hermano de 16 años resultó ileso.
Según el testimonio de la familia, al ver que el sujeto tenía una pistola los dos corrieron pero solo uno pudo escapar. Al ver que Ranfer estaba herido intentó ayudarlo pero temió por su vida, así que fue en busca de sus parientes.
El herido fue llevado al Periférico de Catia donde murió presuntamente porque no fue atendido a tiempo por falta de insumos médicos. Estudiaba cuarto año en bachillerato en la UEN 23 de Enero, en el sector El Mirador.

Mueren en Perú dos venezolanos que transportaban droga en el estómago


Mueren en Perú dos venezolanos que transportaban droga en el estómago

Dos venezolanos murieron en Lima tras haber ingerido varias cápsulas de cocaína que iban a sacar al extranjero para ser comercializadas por una red internacional de narcotráfico, informó la policía.Panorama
En el estómago de Eduardo Luis Ferrer, de 27 años, se hallaron 13 cápsulas con clorhidrato de cocaína, una de las cuales habría reventado en su organismo causándole la muerte. Su cadáver fue encontrado el sábado por un trabajador de un hotel en el distrito de Miraflores.
"Se encontraba semidesnudo (solo vestía calzoncillos) en el baño y había rastros de sangre en el suelo", dijo a la prensa uno de los peritos de la Dirección de Criminalística.
Por otro lado, Yenni Benita Díaz, de 45 años, fue encontrada muerta en circunstancias similares, pero en una habitación de un hostal del centro de la capital limeña. En el lugar se halló además dinero y una maleta, indicó la fuente policial.
Ambos venezolanos tenían programado regresar a su país el viernes.
En 2015, agentes antidrogas detuvieron en Perú a 165 "mulas" del narcotráfico, con planes de ir al extranjero, a quienes decomisaron 792 kilos de cocaína en aeropuertos.
La mayoría de los detenidos son peruanos, y entre el más de medio centenar de extranjeros hay 39 mexicanos, siete españoles y cinco franceses.
Según la policía, la principal innovación puesta en práctica este año por los traficantes ha sido la de camuflar la cocaína dentro de muletas de personas minusválidas.
La cifra de detenidos en las terminales aéreas del país en 2015 es menor a la de 2014, cuando cerca de 200 "mulas" fueron arrestadas.
La ley peruana castiga con penas de entre cuatro y ocho años de cárcel a los correos de la droga.
Perú, Colombia y Bolivia son los mayores productores mundiales de hoja de coca y cocaína, según la ONU.
En territorio peruano operan mafias mexicanas dedicadas al narcotráfico, de acuerdo a la policía antidroga. La producción peruana de cocaína fluctúa entre 280 y 320 toneladas anuales en los últimos cinco años, según reportes citados por la ONU que las autoridades nacionales cuestionan.

LADRON LLORON PERÚ

Ladrón de celulares llora tras ser detenido por tercera vez

Saúl Rubén Carrión Villalobos no paraba de llorar en la comisaría de Puente Piedra. “Estoy arrepentido de lo que he hecho”, decía mientras los agentes que lo detuvieron le pedían explicaciones. Se trata de la tercera vez que fue capturado por robar un celular.
Las cámaras de seguridad del distrito registraron al menos en dos oportunidades el modus operandi de Carrión Villalobos, de 32 años. El hampón simulaba ser pasajero para abordar buses en las inmediaciones del óvalo de Puente Piedra, cerca del mercado Huamantanga. Una vez adentro de los vehículos, arrebataba celulares y escapaba.

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Hijo propinó brutal golpiza a su madre COLOMBIA

Hijo propinó brutal golpiza a su madre COLOMBIA 


Ovenicia Martínez, una anciana de 87 años de edad, recibió una brutal golpiza propinada por su propio hijo, Justiniano Martínez, de 47 años, quien reaccionó de manera violenta al ver que su mamá estaba sucia, cuando regresó a su casa.
El hecho se registró en el barrio Santa Teresa, en el municipio de Ciénaga de Oro, en el departamento de Córdoba y generó el máximo repudio entre los habitantes de esa región del país.
Las fotos de la anciana golpeada, con moretones en el rostro y con una herida abierta en la ceja, se propagaron rápidamente a través de las redes sociales.
De acuerdo con lo señalado por la Policía, el hombre huyó, pero minutos más tarde fue capturado por las autoridades. Sin embargo, la Fiscalía lo dejó en libertad porque no fue detenido en flagrancia y porque no reviste un peligro para la sociedad.
La Fiscalía por su parte, indicó que expedirá la orden de captura con el fin de evitar procedimientos erróneos y de esa manera ponerlo en manos de un juez de control de garantías.

Asesinaron a tiros a una pareja MERIDA

Asesinaron a tiros a una pareja MERIDA 


Yuraima Alarcon.-
Un hombre y una mujer, presuntos indigentes, fueron asesinados a tiros mientras dormían en una zona enmontada, en medio de un cambuche a orillas de la vía.  
El hecho ocurrió en la entrada al barrio Pueblo Nuevo, pasaje Los Argentinos, calle 21 con avenida 2 Lora, del centro de la ciudad de Mérida.  
Los ciudadanos quienes al parecer eran pareja, fueron ajusticiados por sujetos desconocidos en horas de la madrugada de ayer, y fue hasta la 1:00 de la tarde cuando otras personas en situación de calle se percataron del asesinato. 
Los transeúntes dieron parte a los organismos de seguridad, presentándose en el sitio una comisión de Polimérida, la cual resguardó los cadáveres. 
Minutos después efectivos de la División de Investigación de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas,  Penales y Criminalísticas (Cicpc), Delegación Mérida, se presentaron para iniciar las averiguaciones del caso. 
La dama quedó identificada como Yasmín Yusbexy Gamboa Paredes, conocida como "Tasmania", recibió los disparos en el abdomen, mientras que el hombre no fue identificado por no portar documentación alguna; sin embargo, los curiosos alegaron que lo apodaban "El Militar" y presentó los balazos en la cabeza.  Estas personas tenían edades entre 25 y 30 años.

Ambos cadáveres los trasladaron hasta la morgue del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) para practicarle la autopsia de ley. 
Móvil
Los sabuesos del cuerpo detectivesco manejan el móvil de ajuste de cuenta por cómo sucedieron los hechos.
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Casos policiales argentinos

Sigilosos, crueles, tan feroces como el peor de los personajes que haya inventado alguna vez una pluma literaria. Los criminales “reales” argentinos dejaron su huella en la memoria, sin temor a las consecuencias.

Miércoles Criminal: La muerte se le metió debajo de la cama

Miércoles Criminal: La muerte se le metió debajo de la cama


Cristian Antonio Cooz
El grito fue desgarrador. Las latas de zinc del rancho sonaron con su ruido característico como cuando algo chocaba contra ellas, y la mujer de rostro desencajado y mortalmente pálido continuó chillando bajo la luz fría de la luna llena.

Quienes la escucharon en aquellas invasiones del extremo sur de Valencia, estado Carabobo, sintieron escalofríos. Muchos pensaron que se trataba de la “llorona” o de otro espanto en pena que había desatado su terror en aquellos lares. Nadie salió de sus ranchos, pero la voz de mujer seguía llamando y gritando por ayuda con voz rayana en lo sobrenatural.

A punta de las 5:00 de la mañana, todo quedó en calma. El miedo y la curiosidad en dosis equilibradas no dejaron pegar un ojo a nadie en aquella comunidad. Los vecinos se estrujaban las manos y daban vueltas en sus camas esperando la salida del sol para, con su protección, salir a ver qué era lo que había pasado la noche anterior.

Cuando rayaba el día domingo, los vecinos fueron saliendo “graneaditos” y se asomaron a los alrededores del rancho aislado por un terreno enmontado de donde supuestamente habían provenido los escalofriantes aullidos.

Sentada en una piedra, vieron a la ojerosa, desgreñada y andrajosa mujer, quien lloraba con los codos apoyados en las rodillas y con la cara hundida entre las huesudas manos. Muchos la reconocieron. Se trataba de Anastasia, la esposa de Astroberto y dueña del rancho.

La muerte se lo llevó

Cuando Anastasia vio acercarse a los vecinos, levantó la cara. Tenía los ojos cuarteados, rojos, como si hubiera pasado la noche llorando. Su delgado cuerpo temblaba, al igual que su quebrada voz. Les dijo a los vecinos que dentro del rancho, en el camastro, estaba Astroberto, bien muerto. Antes silenciosa, ahora la mujer relataba con pasión lo que según ella había sucedido esa lúgubre noche.

Contó que cuando eran como las 12:00 de la noche, ella había escuchado unos ruidos extraños en la habitación. Estaba durmiendo en otro camastro situado en el mismo cuartucho, porque Astroberto había llegado borracho y no quería compartir su lecho. Primero pensó que eran ronquidos de su beodo marido, pero luego, al acostumbrar los ojos a la oscuridad… ¡vio la cosa más espantosa de su vida!

Una hoja metálica atravesó desde abajo el jergón, la delgada colchoneta y el pecho de Astroberto. Éste apenas si pudo gritar. El chorro de sangre salió disparado hacia el techo y lo inundó todo. Paralizada, Anastasia contó que eso no fue todo. Luego vio salir de debajo de la cama una mano esquelética chorreada de rojo. Pese a estar en peligro, ella no pudo moverse. Así que vio la sombra emergiendo completa y marcharse rompiendo el candado de la puerta con un estruendo espantoso. No sabía por qué no la había matado a ella, pero al recuperar su movilidad, fue cuando salió a la polvorienta calle y gritó por ayuda. Eso era lo que habían escuchado los atemorizados vecinos.

Un enorme cuchillo “Bowie”

A los pocos minutos, comisiones del Cicpc ya estaban en el sitio. Los agentes para casos especiales, Carlos Salinas y Mario Pinto, fueron informados de los pormenores, y para ellos, esto fue un verdadero “banquete analítico”. El caso daba todos los signos de sobrenatural, pero en cada detalle estaba escondida la lógica, como pepitas de oro en la roca tosca de una mina.

Al principio, con el equipo forense, inspeccionaron el cadáver en el camastro. Se determinó que la cuchilla que lo había atravesado era de grandes dimensiones. La hoja tendría unas 12 pulgadas, es decir, 30,48 centímetros. Y esa enormidad no era común ni siquiera en las carnicerías de la zona.

La filosa arma le había atravesado entre el segundo y quinto espacio intercostal, partiendo costillas y destrozando corazón y pulmones. Fue tal el grado de desangramiento, que quien estuviera debajo del camastro habría sido “bañado” literalmente con la sangre de su víctima.

En cuanto a la mujer superviviente, fue remitida al psiquiatra de la agencia. Sobre ella, el psiquiatra dijo: “miente descaradamente. Es inteligente, quiso manipular con su ‘dolor’, no tiene metas, le encanta vivir parasitariamente, ha tenido graves problemas conductuales desde su juventud, tiene la versatilidad de una actriz de Hollywood, se ha contradicho decenas de veces en dos sesiones y de paso, los ojos rojos no eran de tanto llorar… había consumido grandes cantidades de cocaína, como lo arroja el estudio médico. Esa mujer no está loca ni vio visiones. Esa mujer es una psicópata”.

Aunado a esa información, los agentes especiales descubrieron que la víctima tenía múltiples antecedentes por robo a mano armada, hurto y homicidio. Casualmente, el último delito cometido con el que se le relacionó fue el hurto de objetos de una quinta ubicada en la exclusiva zona de Altos de Guataparo. Entre los objetos robados ahí, había copias de una colección de pared de los legendarios cuchillos “Bowie”.

Estos cuchillos son famosos por haber sido usados por un tal Jim Bowie, mercenario norteamericano quien en 1836 se batió a cuchilladas con las tropas mexicanas del general Santana cuando, junto a otros gringos tejanos, entregó su vida defendiendo “El Álamo”. Al parecer, el cuchillo asesino era “como el de Bowie”.

Estos dos detalles de la investigación le estaban dando claridad al crimen que, a priori, acusaba a alguien como el mismísimo Freddy Krueger o la muerte en persona. Pero resulta que estos dos sospechosos eran inocentes, por lo menos esta vez.

Sin impunidad

Tejiendo los hechos, los investigadores consiguieron pruebas suficientes que implicaban a Anastasia en el atroz crimen. Ella tenía un amante, que era el mismo que había ayudado a su compadre Astroberto a robar los cuchillos y las otras cosas en la mansión mencionada hacía apenas un mes.

Luego, como las joyas obtenidas y los objetos de valor daban un monto realmente alto, la mente psicópata del “comemuslos” y de Anastasia ideó deshacerse del estorboso borracho, pues si éste seguía vendiendo los objetos de valor en todo el barrio a precios irrisorios para comprar licor, la policía iba a descubrirlos.

Anastasia y su amante sabían que si mataban a Astroberto, todos sabrían que fueron ellos y que aunque podían taparles delitos de los cuales hasta se beneficiaban, no le taparían un asesinato que no les traería nada bueno.

Así fue que la pareja adúltera se inventó el cuento de la muerte saliendo de debajo de la cama. Aunque parezca increíble y contradictorio, ésa sí que se la comieron los vecinos, muy dados a la superstición. El amante se metió debajo del camastro antes de que llegara Astroberto borracho y Anastasia se acostó aparte, esperando la hora en que la muerte debajo de la cama se llevara a su marido.

Anastasia y su amante pensaron que la policía no se daría a la tarea de investigar tan elaborado y desquiciado plan. No contaban conque para los agentes para casos especiales del Cicpc no existía la impunidad, aunque el crimen lo cometiera un rey o un lacayo. Más aun, que eran unos fanáticos para resolver los casos difíciles y fantásticos ideados por las mentes criminales. Caso resuelto.